Nuestra historia
Primero fueron los consejos. La tienda vino después, y solo porque no dejaban de preguntarnos lo mismo.
cAnMIGOS empezó como una cuenta que publicaba algo útil sobre perros todos los días: cómo cepillar sin lastimar, qué hacer en temporada de muda, por qué un pelo opaco casi nunca es culpa del pelo.
Y siempre llegaba la misma pregunta a los comentarios: «¿y con qué cepillo?». Al principio contestábamos uno por uno. Después nos dimos cuenta de que la mitad de las cosas que recomendábamos eran difíciles de encontrar en México, o llegaban de páginas que tardaban un mes y no respondían un mensaje.
Así que abrimos la tienda. Con diez productos, no con mil. Cada uno está aquí porque resuelve un problema concreto que nos preguntaron cientos de veces: el perro que le teme al secador, los nudos que no salen, el pelo que se queda pegado a todo.
Te presentamos a Canmi
Es la cara de la marca y el perro más dramático que conocerás. Le tiene miedo a las bolsas de croquetas, a las hojas que caen y —por supuesto— al secador.
Cada producto que vendemos tiene que pasar la prueba Canmi: si un perro exagerado lo tolera sin hacer berrinche, probablemente el tuyo también.
Tres reglas que no rompemos
1. Pocos productos, bien elegidos. Preferimos diez cosas que sabemos explicar a mil que nadie entiende. Si no le encontramos un uso claro, no entra.
2. Se contesta rápido. Antes o después de comprar, da igual. Un humano te responde por WhatsApp y te dice si algo no le sirve a tu perro.
3. Si no sirve, lo resolvemos. Treinta días de garantía. Si el producto no hace lo que dijimos, lo cambiamos o te devolvemos tu dinero, sin interrogatorio.